sábado, 2 de febrero de 2013

Proclamación de Managua como capital de Nicaragua



5 de Febrero de 1852.
El gobernador Fulgencio Vega nombró a Managua capital para poner fin a la pugna entre León y Granada.

Está ubicada a la orilla sur del lago de Xolotlán, en las coordenadas 12°9' N / 86°16' O. Es la capital de Nicaragua desde el 5 de febrero de 1852. Antiguamente, la capitalidad la compartían las ciudades de León y Granada.
Managua ya existía desde la época precolombina a lo largo de dicho lago desde la península de Chiltepe hasta Tipitapa. En 1819, por un Decreto Real del Rey Fernando VII de España, fue elevada a villa con el título de “Leal Villa de Santiago de Managua” por haberse mantenido leal al gobierno español durante los brotes independentistas de 1811 en Nicaragua. El 24 de julio de 1846 fue elevada a ciudad con el nombre de Santiago de Managua.4
En 1856 Managua fue ocupada por las tropas del filibustero estadounidense William Walker, usando como cuartel la casona de alto que era la residencia de los curas párrocos -que se ubicaba en el mismo lugar donde hoy está el Palacio de la Cultura- y al tener noticias de la victoria del coronel legitimista José Dolores Estrada en la Batalla de San Jacinto del 14 de septiembre del mismo año. Después de la Guerra Nacional al año siguiente (1857) se instaló el gobierno binario o chachagua de Tomás Martínez Guerrero (conservador) y Máximo Jerez Tellería (liberal), iniciándose el periodo de los 30 Años Conservadores (en realidad fueron 36 años). En 1875 se creó el Departamento de Managua, separándolo del de Granada. El 11 de julio de 1893 estalló en León la Revolución Liberal, encabezada por el General José Santos Zelaya López, que entró victorioso a la capital 14 días después, el 25 del mismo mes por la calle del Triunfo, en el día de la fiesta del santo patrón de la ciudad el apóstol Santiago; actualmente el patrono es Santo Domingo de Guzmán, cuya imagen apareció en el tronco de un árbol en las Sierras de Managua a mediados del siglo XIX y no en 1885 como se ha creído. La fiesta de Santiago recibió el apoyo liberal hasta 1910, después de la renuncia de Zelaya el año anterior (1909), y la de Santo Domingo recibió el apoyo conservador desde ese año hasta el punto que hoy se le considera el patrón de Managua, pero no lo es oficialmente.

Colaboracion de Henry Soto

martes, 29 de enero de 2013

San Rafael del Norte


1848. Elevación a ciudad de San Rafael del Norte

San Rafael del Norte es uno de los puntos rurales más fríos del país. Su cabecera municipal está ubicada a más de 1,100 metros sobre el nivel del mar y con elevaciones que llegan hasta los 1,750 metros en Cerro Azul. Es un lugar formado por altiplanicies por donde pasa la Cordillera Isabelia con una buena cantidad de serranías, colinas y puntos montañosos de gran elevación. El río Los Encuentros o río Viejo forma parte por la cuenca hidrográfica 69 que va a dar al río San Juan. Su temperatura promedio anda entre 15 y 18 grados centígrados.
Su población urbana anda en 5,025 habitantes y su población rural en 17,493.
TURISMO:
Además de El Tepeyac y que la gente se quiera informar sobre el cerrado, destruido y saqueado otrora Museo de Sandino, San Rafael del Norte ofrece otros destinos turísticos como el Salto del Salitre, el de Santa María, tres saltos en Laguna Verde, el balneario Los Encuentros, el Centro Turístico de Sabana Grande, el Canopy de La Breyera a tres kilómetros al norte de San Rafael en la carretera que va a Yalí, la finca ecoalbergue turística Kilimanjaro y la hacienda orgánica El Jaguar, el Valle de la Sotana, el Jordán, la Cueva del Ermitaño.

Colaboración de Henry Soto V.

jueves, 17 de enero de 2013

Nacimiento de Rubén Darío:

  1. Existe pleno consenso y conocimiento de que el nacimiento de Rubén Darío fue en el propio Metapa o “Pueblo de los Chocoyos”, el día 18 de enero de 1867 en la casa donde ahora funciona un pequeño museo y es identificada como “casa natal de Rubén Darío”. Por tal acontecimiento, el pueblo de Metapa fue honrado, cambiando su nombre original por el nombre de “Ciudad Darío”, según Ley del 25 de febrero de 1920, y publicada en la Gaceta Diario Oficial número 120 del 26 de octubre de 1920.

    Cumplidos los cuarenta días, que en aquellos entonces se hacían guardar a las que habían dado a luz a un niño, se presentó en Metapa el Coronel Ramírez Madregil a traer consigo a León a la madre y al tierno Rubén. Pronto estuvieron madre e hijo en el hogar de Doña Bernarda y del Coronel, quienes adoptaron desde entonces como hijo de ellos al recién nacido. Éste fue bautizado en la parroquia de El Sagrario a los cuarenta y tres días de haber venido al mundo, o sea; el día 3 de marzo de 1867, como hijo legítimo de Manuel García y de Rosa Sarmiento, con el nombre de Félix Rubén, siendo su padrino, el Coronel Félix Ramírez, por el interés y la preocupación que venía demostrando por él.

    Rubén además de ser Poeta, se destacó como Periodista y Diplomático ocupando varios cargos en el Gobierno Nicaragüense de su época, viajando a diferentes países de América y Europa, lo que le permitió enriquecer sus conocimientos culturales y compartir sus experiencias con algunos importantes poetas contemporáneos, que en algunos casos se materializó en obras.

    En julio de 1988, publica el Libro Azul, el primer gran impulso para el Modernismo Hispano, fue la obra que llevaría a Darío a consagrarse como uno de los Poetas más geniales de su tiempo, según expresaban los Críticos Literarios del momento . Otra de sus grandes obras es publicada en 1896 “Los Raros”, ese mismo año también publicó la obra con la que verdaderamente se impuso como el más grande precursor del Modernismo Hispano, “Prosas Profanas y Otros Poemas”, siendo muy bien recibida, a pesar de no cumplir con las expectativas del Poeta en cuanto a la popularidad inmediata que él esperaba. Su tercer obra en importancia es publicada en 1905 “Cantos de Vida y Esperanza”, de la cual se desprende “A Roosvelt”, Poema Profético que describiría la realidad de la Política actual de los Estados Unidos de América; y el Canto de Vida y Esperanza, en el cual Darío revela su eterno sufrimiento durante casi toda su vida.

    El Poeta Niño, falleció el 06 de febrero de 1916 a los 49 años de edad.
Colaboracion de Henry Soto V.

miércoles, 16 de enero de 2013

Don Carlos Alberto Ramírez Velásquez

Don Carlos Alberto Ramírez Velásquez, uno de los creadores más fervorosos de la historia de la música nicaragüense, resulta ante cada nueva generación, un personaje prácticamente desconocido.

Nacido en Masaya el 18 de enero de 1882 en el costado oeste de la Iglesia San Jerónimo en la casa de Don Desiderio Montoya, comienza a los ocho años su educación musical bajo la guía de su padre, gran músico también, Don Alejandro Ramírez, virtuoso del violín, Maestro de Capilla y Director orquestal, casado en nupcias armónicas con Doña María Jesús Velásquez, fallecida durante la peste de cólera morbus que arrasó músicos pobres, niños, planchadoras, lecheros y discretos vecinos en esa ciudad, donde todavía alguien la recuerda gratamente. Carlos Alberto, acompaña a su padre Don Alejandro a la Masatepe que los Ramírez habrían de hacer musicalmente famosa a partir de su llegada a ese pueblo caído de la mano de Dios. Allí Don Alejandro se embarca en nuevas nupcias con Doña Lorenzana Ocampo y luego, cuando Carlos Alberto tiene quince primaveras, le permite volver a Masaya a casa de su hermana Helena Ramírez de Rosales. En 1893, el año de la revolución liberal, Don Alberto, ya en Masaya él también, funda la Orquesta La Aspiración. Aquí prosigue Carlos Alberto sus estudios musicales con Hernán Zúñiga R. y con Fernando Luna Jiménez, estudios que además del solfeo, abarcan por ese entonces la conquista del dominio del clarinete, la guitarra, el piano, la viola, el violín, el contrabajo, instrumentos todos en los que sobresalió famosamente. Después también uso magníficamente en sus operetas y sus misas las voces solistas y corales, no sin influencias alemanas e italianas en el brillo de las tesituras. A los 22 años, a la cabeza de su Orquesta Liras Fernandinas, de la que forman parte sus propios profesores, estrena con mucho éxito su Vals Club Social. Esa noche Alejandro Vega Matus, sintió que en Masaya había nacido otro gigante, según me contara Amador Lira, que bailó feliz en esa ocasión en el Club Social de esa capital de provincia, donde también Matus amenizaba parte de la fiesta, no sin un cierto recelo.

Luego, como se acumulan las hojas en el suelo, se acumularon los años y las obras de este gran músico nacional, en el aire del tiempo que todo se lo lleva, menos lo que la historia o la leyenda logran arrebatarle. Tan cierto es, que logramos encontrar y adquirir la obra de este Maestro, gracias al hecho de que su herederos guardaran su obra en una gran caja de cartón atada con cadenas a la solera de un taller de mecánica en Masaya, a poca distancia de donde naciera Alejandro Vega Matus, en donde hoy es el Barrio de San Juan. Con la edad sensible y la necesidad de ganarse el cielo y la vida, Don Carlos Alberto dio en componer una ingente cantidad de música religiosa, (además de una catarata de música bailable y canciones enamorantes de una gran belleza), entre las que destacaron inmediatamente Himnos, Misas de Gloria y de Réquiem, Intermezzi Fúnebres, Cantos a los santos, y de manera especialísima a la Virgen Maria, de quien se vuelve un enamorado que galantemente le dedica una famosa Misa a la Virgen de Guadalupe y un Himno a Ella misma, que aún se canta en la basílica de esa Señora en México, a donde fue enviado por el Presbítero DR. Isidro A. Oviedo y Reyes en 1952. Obtiene premios locales y nacionales con los Himnos dedicados a Masaya y a Rubén Darío en ocasión de las celebraciones de los cincuenta años de AZUL. Compositor de piezas galantes, Don Carlos es sobre todo un compositor de música sacra, pues como decía, su fervor lo lleva multiplicar sus acercamientos amorosos al niño dios y a la Virgen Maria. Compuso más de cien Sones de Pascua.

Colaboracion de Henry Soto

miércoles, 10 de octubre de 2012

Toma de la Ciudad de Granada

 1855 - William Walker ataca y toma la ciudad de Granada Quedándose al frente de las fuerzas militares y Patricio Rivas como Presidente.
Este hecho obligó a democráticos (Leoneses) y legitimistas (Granadinos) a unir sus fuerzas.
Desde el 18 de mayo de 1854, el General José María Estrada había asumido el gobierno nicaragüense en sucesión de Chamorro (muerto durante su mandato) y tomó a su cargo enfrentar a las fuerzas opositoras. Sendos combates fueron librados en las localidades de Rivas y La Virgen, y la misma ciudad de Granada fue tomada por las fuerzas filibusteras y democráticas el 13 de octubre de 1855. Precisamente, en esta localidad fue firmado el acuerdo entre William Walker y Ponciano Corral Acosta, comandante de las fuerzas legitimistas, para evitar más derramamiento de sangre a raíz de una serie de confusos hechos, donde resultaron agredidos pasajeros estadounidenses que atravesaban el país. Mateo Mayorga, miembro prominente de los legitimistas, fue una de las víctimas de la venganza de Walker. Del acuerdo, realizado el 23 de octubre, resultó nombrado Patricio Rivas como Presidente Provisorio (en detrimiento del presidente Estrada), Corral, Ministro de la Guerra, y Walker como General en Jefe del Ejército.

Colaboración de Henry Soto V.

Aniversario de la Ciudad de Diriamba

 Diriamba es una ciudad y municipio del Departamento de Carazo, Nicaragua. Está situada al oeste de Jinotepe, la capital del departamento. Diriamba también forma parte de la Región Metropolitana de Managua.

Diriamba ostenta el título de ser la cuna de las Hípicas de Nicaragua, la cuna del fútbol nacional y la cuna de la comedia danzante del güegüense o macho ratón (declarado Patrimonio Intangible de la Humanidad).

La Villa de Diriamba fue elevada a Ciudad, durante el gobierno del Presidente José Santos Zelaya, según Decreto Legislativo del 6 de octubre de 1894, con vigencia a partir del 10 de octubre del mismo año.

Las actividades ecónomicas principales de la población son la agricultura, la ganadería y la pesca. Sus tierras altas son aptas para el cultivo del café y el frijol.

Colaboración de Henry Soto

Los apodos de mi pueblo. Parte 6

Abril 3, 2010 
Razones y sinrazones en los apodos

Orlando Ortega Reyes

Ciertos apodos de San Marcos no tienen un origen muy claro y si lo tuvieron, con el tiempo se fueron desvaneciendo, de tal forma que desaparecieron o se siguieron utilizando sin saber su procedencia.

Estaba yo muy pequeño cuando en la botica de mi abuelo entró alguien gritando:  -¡Se ahorcó “Cufirín¡.  La noticia corrió por el pueblo como reguera de pólvora ya que una noticia de este tipo era sumamente inusual.  Resulta que el tal “Cufirín” estaba preso en el Comando de la G.N y supuestamente decidió quitarse la vida con su propia faja.  Como en ese tiempo no había C.S.I, creo que ahora tampoco, no pudo determinarse a ciencia cierta si “Cufirín” realmente se suicidó o lo suicidaron.  Nunca pude precisar quién era, ni por qué estaba preso, ni por qué se suicidó.

Cuando pasábamos con la tía Leticia por la cuartería de don Goyito Campos, enfrente del muro de la Escuela de Varones, de un cuarto oscuro salía una figura Goyesca, un tipo casi en el esqueleto que con extrema debilidad hacía un esfuerzo por mantenerse en pie.  Ahí está “Amor desnudo” señalaba la tía Leticia, -está dañado, agregaba.  A pesar de lo original del apodo, tampoco llegué a saber la historia de ese sujeto, ni de dónde había salido su apodo, sólo sé que padecía tuberculosis y poco a poco se consumía en la oscuridad del cuarto.

No cabe duda que el apodo más emblemático y a la vez más misterioso respecto a su origen es Zorongo. Todo el mundo recuerda al dipsómano albañil que decía que era el mejor constructor del mundo y que iba a pavimentar el Lago de Managua. El apodo fue extensivo a su familia, en especial al amigo Rafael Mercado, quien desde pequeño asumió con gallardía el remoquete.  Lo que nunca quedó claro fue quién le endilgó ese apodo y qué le quiso decir.  El vocablo Zorongo, con “Z” se refiere a un nombre gitano que participa en una obra al estilo Romeo y Julieta.  Por otra parte, Sorongo, con “S” significa bulto grande, motete o excremento compacto.  Así que me imagino que quedará en el misterio el origen de tal apodo y cuál fue la intención de quien se lo puso.

Así pues, conocimos apodos que por más que tratábamos de explicarnos su origen, no había forma, como es el caso de Andrés “Carreteñaña”, Julio “Chayote”,  “El tiquiuri”, “Sopita de pollo”, “Chachagua”, “Los Fiquitos”, “Los Corina”, Marcos “Pava”, “Los puchines”, “Los chachaltones”, “Carlaca”, “Soropeta”, “Atenea”, Chon “Jabón”,  “Papaía”, “Charanguela”, “Teladije”, “Peinero”, “Puñalada”, “Chayul”, “Pelele”, “Chungala y la Galilea”.

Tal vez en el caso de “Chupete” pueda existir alguna explicación, pues resulta que el portador del mismo se llamaba Jesús y sin hacerle honor a su nombre, se dedicó a la bebida, por lo que a “Chu” le agregaron “pete” para que fuera congruente con su vicio.  También es posible que a las “Pico Rojo” les dijeran así porque se dedicaban a la profesión más antigua del mundo y para su oficio debían exagerar la pintura de labios.

Todo el mundo cree que a Jorge Robleto le pusieron “Tiburón” porque en cierto momento era uno de los mejores boxeadores del pueblo, según algunas crónicas logró derrotar al célebre peleador jinotepino “Come elefantes” en un pleito en el Town Club.  Pues resulta que el apodo le fue etiquetado inicialmente a su hermano Heliodoro, pues después de haber estado estudiando en el Colegio Centroamérica, regresó al Pedagógico luciendo la camisa de aquel colegio que tiene como insignia a un tiburón, por lo que fácilmente adoptó el mote que luego se lo heredó a su hermano Jorge.  En cambio, en el caso de su hermano, mi gran amigo Mauricio, recientemente me confesó cómo le habían puesto “Chava”.  Resulta que a finales de los años cincuenta estrenaron en el Teatro Julia, en un matiné, la película de Cantinflas, El Bolero de Raquel, en donde el cómico mexicano adopta a su ahijado “Chavita” hipocorístico de Salvador, interpretado por Paquito Fernández, con quien desarrolla las aventuras de esa cinta.  Al notar cierto parecido de Chavita con Mauricio, a la salida de la función, Rafael “Zorongo” Mercado exclamó: -Ahí va “Chavita”, quedándose para siempre ese apodo, que al ser un hipocorístico, Mauricio aceptó con gusto y en ciertas ocasiones todavía se firma así.

Muchos apodos se fraguaron en la barbería de Chalo Vásquez, que era la biblioteca municipal de paquines.  De ahí salió “Pedro el Malo”, “Charlie Brown” como se le conocía de niño a Claudio Fong Lacayo, “Piolín” a uno de los hermanos Logo Mejía, “Bugs Bunnie” a Kenneth Urbina, “Chop-Chop” aquel asistente del Halcón Negro como se llamó a un muchacho que vivía frente a la Gallera de Chalo, si mal no recuerdo de apellido Callejas, “Viruta y Capulina” como le pusieron a mis hermanos, sin embargo, Ovido con su vocación de poeta, siempre contestaba con un verso en el cual la mamá del agresor salía mal parada.

Otro que debe su apodo al rótulo de su negocio es Diego “Bomba”, pues cuando puso su sastrería no calculó el tamaño de las letras respecto al tamaño del rótulo, así que tuvo que abreviar su nombre que pasó de Diego Manuel Baltodano Aragón a Diego M.B.A. Claro que en estos tiempos hubiera pasado por Master in Business Administration.

Un caso curioso respecto a los apodos es el que se originó a través de un sueño guajiro.  Resulta que un ciudadano les planteaba a sus amigos un invento que tenía en mente y que era cruzar una vaca con un mono macaco, de tal forma que el animal resultante se subiera a un árbol y el ordeño del mismo fuera a la altura de las manos, facilitando la tarea.  El animal se llamaría por lo tanto “Vacaco” y antes de que pudiera patentar su invento, sus amigos le patentaron el apodo.

Dicen que a mi amigo Luis Manuel Silva en cierta ocasión quién sabe qué haría que el padre Etanislao García quería agarrarlo a chilillazos, que era uno de sus hobbies favoritos, ante lo cual Luis Manuel salió corriendo y después de un buen trecho el presbítero con la lengua de fuera gritó:  -Agárrenme a ese potro cimarrón.  Desde entonces se le conoció como Cimarrón.

Es muy posible que algunos sanmarqueños tengan elementos para desvelar el misterio del origen de algunos apodos del pueblo, otros quedarán para siempre en la oscuridad del tiempo, lo cierto es que muchos conciudadanos a la fecha no han podido escapar de los mismos.

Colaboración de Henry Soto