El día 15 del corriente se acordó lo siguiente:
"Palacio Nacional de Guatemala, quince de
Septiembre de mil ochocientos veinte y uno".
"Siendo públicos e indudables los deseos de
Independencia, del Gobierno de Español que por escrito y de palabra ha
manifestado el pueblo de esta capital: recibidos por el último correo
diversos oficios de los Ayuntamientos, Constituyentos de Ciudad Real, Comitán
y Tuxta, en que comunican haber proclamado y jurado dicha Independencia, y
excitan a que se haga lo mismo en esta Ciudad: siendo positivo que han
circulado iguales oficios a otros Ayuntamientos determinados de acuerdo con
la Excelentísima diputación provincial que para tratar de asunto tan grave se
reuniesen en uno de los Salones de este Palacio la misma diputación
provincial, e; Ylmo. Señor Arzobispo, los Sres. Individuos que disputasen, la
Excma. Auda. territorial., el Venerable Sr. Dean y Cabildo Eclesiástico, el
Excmo. Ayuntamiento, El M.Y Claustro, el Consulado y el Colegio de Abogados, los
Prelados reguladores, jefes y funcionarios públicos: Congregados todos en el
mismo salón: leídos los oficios expresados: discutido y meditado
detenidamente el asunto; oído el claro que Viva la Independencia que repetía
de continuo el pueblo que se veía reunido en las Calles, plaza, patio,
corredores y ante la Sala de este palacio se acordó: por esta Diputación e
individuos del Excmo. Ayuntamiento.
1. Que siendo la Independencia del
Gobierno Español, la voluntad general del pueblo de Guatemala y sin perjuicio
de lo que determine sobre ella el Congreso que debe formarse, el Sr. Jefe
Público le mande publicar para prevenir las consecuencias que serían
terribles en el caso que la proclamase de hecho el mismo pueblo.
2. Que desde luego se circulen
oficios a las provincias por correos extraordinarios para que sin demora
alguna se sirva preceder, a elegir Diputados y representantes suyos y estos
concurran a esta Capital a formar el Congreso que debe decidir el punto de
Independencia y fijar, en caso de acordarla la forma de gobierno y la ley
fundamental que deba elegir.
3. Que para facilitar el nombramiento
de Diputados, se sirva hacerlo las mismas juntas electorales de Prova que
hicieron o debieron hacer las elecciones de los últimos Diputados a Cortes.
4. Que el número de estos diputados
sea en proporción de uno para cada mil individuos, sin excluir de la
Ciudadanía a los originarios de África.
5. Que las mismas juntas electorales
de Prova teniendo presente los últimos censos se sirvan determinar según esta
base el número de Diputados o Representantes que deban elegir.
6. Que en atención a la gravedad y
urgencia del asunto, se sirvan hacer las elecciones del asunto, se sirvan
hacer las elecciones de modo que el día primero de marzo del año próximo de
1822, estén reunidos en esta Capital todos los Diputados.
7. Que entre tanto, no habiendo
novedad en las autoridades establecidas, sigan éstas ejerciendo sus
atribuciones respectivas con arreglo a la Constitución, Decretos y Leyes,
hasta que el Congreso indicado determine lo que sea más justo y benéfico.
8. Que el Sr. Jefe Político Brigadier
Don Gabino Gaínza, continúe con el Gobierno Superior Político y Militar y
para que este tenga el carácter que parece propio de las circunstancias, se
forme una Junta provisional consultiva, compuesta de los Sres. Individuos
actuales de esta Diputación Provincial, y de los Sres. Don Miguel de
Larreynaga Ministro de esta audiencia, Don José Cecilio del Valle Auditor de
Guerra, Marques de Aycinena, Doctor Don José Valdez, Tesorero de esta Santa
Iglesia, Dr. Don Angel María Candina y el Lic. Don Antonio Robles, Alcalde de
3o Constitucional; el primero para la Provicional de León, El 2o para la de
Comayagua, 3o para Quesaltenango, 4o para Sololá y Chimaltenango, 5o para
Sonsonate y el 6o para Ciudad R. de Chiapa.
9. Que esta Junta provisional
consulte al Sr. Jefe político en todos los asuntos económicos y gubernativos,
dignos de su atención.
10. Que la religión católica, que
hemos profesado en los siglos anteriores, profesaremos en lo sucesivo, se
conserve pura e inalterable, manteniendo vivo el espíritu de religiosidad que
ha distinguido siempre a Guatemala, respetando a los Ministros eclesiásticos
seculares y regulares y protegiéndolos en sus personas y propiedades.
11. Que se pase oficio a los dignos
Prelados de las comunidades a la luz y sosiego, que es la primera
necesidad de los pueblos, cuando pasan de un gobierno a otro, dispongan que
sus individuos exhorten a la fraternidad y concordia, a los que estando
unidos en el sentimiento de la Independencia, deben estarlo también en todo
lo demás, sofocando pasiones individuales que dividen los ánimos, y producen
funestas consecuencias.
12. Que el Excelentísimo Ayuntamiento,
a quien corresponde la conservación del orden y tranquilidad, tome las medidas
más activas para mantenerla imperturbable en toda esta Capital y pueblos
inmediatos.
13. Que el Señor Jefe Político
publique un manifiesto haciendo notorio a la faz de todos, los sentimientos
generales del Pueblo, la opinión de las autoridades y corporaciones: las
medidas de este gobierno, las causas y circunstancias que lo decidieron a
prestar en manos del Señor Alcalde 1o. a pedimento del Pueblo, el juramento
de Independencia y de fidelidad al Gobierno Americano que se establezca.
14. Que igual juramento presten la
Junta Provisional, el Excmo. Ayuntamiento: El Ylmo Señor Arzobispo, los
tribunales jefes públicos militares, los prelados regulares, sus comunidades
religiosas, jefes y empleados en las rentas, autoridades, corporaciones y
tropas de las respectivas guarniciones.
15. Que el Señor Jefe Político, de
acuerdo con el Excelentísimo Ayuntamiento disponga la solemnidad y señale el
día en que el pueblo deba hacer la proclamación y juramento expresado de
Independencia.
16. Que el Excmo. Ayuntamiento
disponga la acuñación de una medalla que perpetúe en los siglos la memoria
del quince de septiembre de mil ochocientos veinte y uno, en que
Guatemala proclamó su feliz independencia.
17. Que imprimiéndose esta Acta y el
manifiesto se circule en las Exmas. Diputaciones Provinciales, Ayuntamientos
Constitucionales y demás autoridades eclesiásticas, regulares, seculares y
militares para que siendo acordes en los mismos sentimientos que ha
manifestado este Pueblo, se sirva obrar con arreglo a todo lo expuesto.
18. Que se cante el día que designe el
Sr. Jefe Político una misa solemne de gracia, con asistencia de la Junta
Provincial de todas las autoridades, corporaciones y jefes, haciéndose salvas
de artillerías y tres días de iluminación.
Palacio
Nacional de Guatemala, Septiembre 15 de 1821.
Gabino Gaínza, José Matías Delgado, Manuel Antonio
Molina, Mariano de Larreve, Mariano de Aycinena, Pedro de Arrollave, José
Marno Calderón, Antonio de Rivera, Isidoro de Valle y Castriciones, José
Domingo Dieguez (Secretario de Palac.), Lorenzo de Roma (Secretario).
Colaboración de Henry Soto
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martes, 11 de septiembre de 2012
ACTA DE INDEPENDENCIA
La Batalla de San jacinto
La Batalla de San Jacinto fue librada el 14 de septiembre de 1856 entre 120 solados nicaragüenses comandados por el entonces Coronel José Dolores Estrada, contra más de 300 filibusteros bien armados, quienes pese a la diferencia fueron derrocados por la valentía de los patriotas nacionales.
El Coronel Estrada ordenó fortificar apresuradamente la casa Hacienda San Jacinto, propiedad de Miguel Bolaños, con piedras sueltas acomodadas unas sobre otras. Estas piedras eran abundantes en los alrededores de la casa Hacienda por las cercanías inmediatas del Cerro San Jacinto, en el cual se inicia la Meseta de Estrada, la cual fue llamada "Totumbla" hasta un poco después de 1,960.
José Dolores Estrada tenía 60 años. El mismo escribió posteriormente que no era un militar de carrera, "no he estudiado el arte militar", pero que llevaba dentro un ardiente patriotismo por la defensa de la patria ante la "amenaza rubia arrogante" y que la edad no era impedimento para tomar las armas en esa defensa patriótica,
En el acto el Coronel Estrada dispuso que solamente quedase en el interior de la casa una escuadra que comandaba el teniente Miguel Vélez, y que el resto de la tropa ocupase la línea exterior. Se hizo así, y en esa disposición esperamos, con orden de no hacer fuego sino hasta que los agresores estuviesen a tiro de pistola.
Se señala que la noche anterior al ataque sorpresivo de los filibusteros, dirigidos en ese sitio por Byron Cole, el Coronel Estrada envió como espía al soldado Faustino Salmerón, quien, por supuesto buscó la parte más alta del Cerro San Jacinto para cumplir con esa misión.
Desde la cúspide del Cerro San Jacinto uno puede ver lo que se mueve hacia el Sur, el Oeste y Noroeste, porque por el Este era imposible llegar hasta la Hacienda San Jacinto, a menos que los filibusteros llegaran subiendo los Cerros.
De repente vieron que Faustino Salmerón salía sofocado de entre el bosque de las orilla del Cerro San Jacinto. "Ahí vienen los enemigos", comunicó a José Dolores Estrada y a toda la tropa.
A las 7:00 a.m. divisamos al enemigo como a 2 mil varas de distancia; marchaba a discreción y no traía cabalgaduras. Los jefes y oficiales vestían de paisano: levita, pantalón, chaleco, y sombreros negros; algunos portaban espada y revólver y otros rifles; y la tropa iba uniformada con pantalón y camisa de lana negros, sombreros del mismo color e iban atinados 'de rifles "sharp" y "negritos": hicieron alto a tiro de fusil y se destacaron en tres columnas paralelas de 100 hombres cada una.
Cuando estuvieron a una distancia conveniente, rompimos el fuego. Al recibir la descarga, en vez de vacilar se lanzaron impetuosamente sobre las trincheras: una columna atacó de frente, otra por la izquierda y la última por la derecha. Todas fueron rechazadas por tres veces; y hasta el cuarto asalto no lograron apoderarse de la trinchera por el lado izquierdo, cuando el valiente oficial Jarquín y toda la escuadra que defendía ese punto tan importante, hacían un nutrido y certero fuego sobre el resto de las líneas.
Teníamos que comunicarnos las órdenes a gritos. El infrascrito, con los Tenientes don Miguel Vélez y don Adán Solís, defendían el ala derecha; y yo como primer Teniente, recibí la orden de defender el punto, hasta morir, si era necesario.
Uno de los americanos logró subir a la trinchera y ahí fue muerto por el intrépido oficial Solís.
Eran ya las 10:00 a.m. y el fuego seguía vivísimo. Los americanos, desalentados sin duda por lo infructuoso de sus ataques, se retiraron momentáneamente y se unieron a las 3 columnas; pero pocos momentos después al grito de !Hurra Walker; se lanzaron con ímpetu sobre el punto disputado.
Se trabo una lucha terrible, se peleaba con ardor por ambas partes, cuerpo a cuerpo. Desesperábamos ya de vencer a aquellos hombres tenaces, cuando el grito de !Viva Martínez;, dado por una voz muy conocida de nosotros, nos reanimó súbitamente.
El Coronel Estrada, comprendiendo la gravedad de nuestra situación, mandó al Capitán Bartolo Sandoval, nombrado ese segundo día, jefe en el lugar del Teniente Coronel Patricio Centeno, que procurase atacar a los yanquis por la retaguardia.
Este bizarro militar se puso a la cabeza de los valientes oficiales Siero y Estrada y 17 individuos de la tropa, saltó la trinchera por detrás de la casa, logró colocarse a retaguardia de los asaltantes; les hizo una descarga y lanzando con su potente voz los gritos de !Viva Martínez; !Viva Nicaragua , cargo la bayoneta con arrojo admirable.
Los bravos soldados del bucanero del norte retrocedieron espantados y se pusieron en desordenada fuga.
En informes de los mismos soldados, escritos después de la Batalla, algunos de los soldados sobrevivientes señalan que este ataque sorpresivo por la retaguardia de los filibusteros, fue tan explosivo y escandaloso, que provocó una estampida de caballos, que supuestamente estaban amarrados entre los matorrales y árboles del norte de la Casa Hacienda San Jacinto.
Este tropel de numerosos caballos, aparentemente, hizo creer a los filibusteros, que además del fulminante ataque a balazos y cuhilladas por la retaguardia, se acercaba un supuesto refuerzo militar por ese lado de la Casa Hacienda San jacinto, sitio bastante solitario en esa época, sólo lleno del ganado de Miguel Bolaños.
Nosotros, llevando a la cabeza al intrépido Coronel Estrada, que montó el caballo de Salmerón, único que había, perseguimos al enemigo 4 leguas hasta la Hacienda "San Ildefonso".
Ahí mató Salmerón con su cutacha al jefe de los americanos Coronel Byron Cole y lo despojó de un rifle y dos pistolas. Nuestra pequeña fuerza tuvo 28 bajas entre muertes y heridos; entre los primeros figuraban el Capitán don Francisco Sacasa, el Subteniente Jarquín, y entre los últimos, el ahora Coronel don Carlos Alegría.
Los filibusteros perdieron al Coronel Cole, al mayor cuyo apellido no recuerdo y que era el segundo jefe y 35 muertos mas, contándose entre ellos el cirujano y muchos heridos que después hallaron muertos en los campos inmediatos. Tal fue el memorable combate que abatió a los invasores y despertó loco entusiasmo en el ejército que defendía la Independencia de Centroamérica.
En su informe oficial, Estrada hace mención de la acción heroica de Andrés Castro Estrada, quien ante la falta de municiones tomó una piedra y la estampó en la cabeza de uno de los yanquis cuando este intentaba cruzar la hilera de piedras de la trinchera improvisada.
Andrés Castro, todos estos soldados y oficiales, especialmente José Dolores Estrada, se llenaron de gloria para siempre, porque no vacilaron en defender la patria en peligro por la invasión filibustera.
El Coronel Estrada ordenó fortificar apresuradamente la casa Hacienda San Jacinto, propiedad de Miguel Bolaños, con piedras sueltas acomodadas unas sobre otras. Estas piedras eran abundantes en los alrededores de la casa Hacienda por las cercanías inmediatas del Cerro San Jacinto, en el cual se inicia la Meseta de Estrada, la cual fue llamada "Totumbla" hasta un poco después de 1,960.
José Dolores Estrada tenía 60 años. El mismo escribió posteriormente que no era un militar de carrera, "no he estudiado el arte militar", pero que llevaba dentro un ardiente patriotismo por la defensa de la patria ante la "amenaza rubia arrogante" y que la edad no era impedimento para tomar las armas en esa defensa patriótica,
En el acto el Coronel Estrada dispuso que solamente quedase en el interior de la casa una escuadra que comandaba el teniente Miguel Vélez, y que el resto de la tropa ocupase la línea exterior. Se hizo así, y en esa disposición esperamos, con orden de no hacer fuego sino hasta que los agresores estuviesen a tiro de pistola.
Se señala que la noche anterior al ataque sorpresivo de los filibusteros, dirigidos en ese sitio por Byron Cole, el Coronel Estrada envió como espía al soldado Faustino Salmerón, quien, por supuesto buscó la parte más alta del Cerro San Jacinto para cumplir con esa misión.
Desde la cúspide del Cerro San Jacinto uno puede ver lo que se mueve hacia el Sur, el Oeste y Noroeste, porque por el Este era imposible llegar hasta la Hacienda San Jacinto, a menos que los filibusteros llegaran subiendo los Cerros.
De repente vieron que Faustino Salmerón salía sofocado de entre el bosque de las orilla del Cerro San Jacinto. "Ahí vienen los enemigos", comunicó a José Dolores Estrada y a toda la tropa.
A las 7:00 a.m. divisamos al enemigo como a 2 mil varas de distancia; marchaba a discreción y no traía cabalgaduras. Los jefes y oficiales vestían de paisano: levita, pantalón, chaleco, y sombreros negros; algunos portaban espada y revólver y otros rifles; y la tropa iba uniformada con pantalón y camisa de lana negros, sombreros del mismo color e iban atinados 'de rifles "sharp" y "negritos": hicieron alto a tiro de fusil y se destacaron en tres columnas paralelas de 100 hombres cada una.
Cuando estuvieron a una distancia conveniente, rompimos el fuego. Al recibir la descarga, en vez de vacilar se lanzaron impetuosamente sobre las trincheras: una columna atacó de frente, otra por la izquierda y la última por la derecha. Todas fueron rechazadas por tres veces; y hasta el cuarto asalto no lograron apoderarse de la trinchera por el lado izquierdo, cuando el valiente oficial Jarquín y toda la escuadra que defendía ese punto tan importante, hacían un nutrido y certero fuego sobre el resto de las líneas.
Teníamos que comunicarnos las órdenes a gritos. El infrascrito, con los Tenientes don Miguel Vélez y don Adán Solís, defendían el ala derecha; y yo como primer Teniente, recibí la orden de defender el punto, hasta morir, si era necesario.
Uno de los americanos logró subir a la trinchera y ahí fue muerto por el intrépido oficial Solís.
Eran ya las 10:00 a.m. y el fuego seguía vivísimo. Los americanos, desalentados sin duda por lo infructuoso de sus ataques, se retiraron momentáneamente y se unieron a las 3 columnas; pero pocos momentos después al grito de !Hurra Walker; se lanzaron con ímpetu sobre el punto disputado.
Se trabo una lucha terrible, se peleaba con ardor por ambas partes, cuerpo a cuerpo. Desesperábamos ya de vencer a aquellos hombres tenaces, cuando el grito de !Viva Martínez;, dado por una voz muy conocida de nosotros, nos reanimó súbitamente.
El Coronel Estrada, comprendiendo la gravedad de nuestra situación, mandó al Capitán Bartolo Sandoval, nombrado ese segundo día, jefe en el lugar del Teniente Coronel Patricio Centeno, que procurase atacar a los yanquis por la retaguardia.
Este bizarro militar se puso a la cabeza de los valientes oficiales Siero y Estrada y 17 individuos de la tropa, saltó la trinchera por detrás de la casa, logró colocarse a retaguardia de los asaltantes; les hizo una descarga y lanzando con su potente voz los gritos de !Viva Martínez; !Viva Nicaragua , cargo la bayoneta con arrojo admirable.
Los bravos soldados del bucanero del norte retrocedieron espantados y se pusieron en desordenada fuga.
En informes de los mismos soldados, escritos después de la Batalla, algunos de los soldados sobrevivientes señalan que este ataque sorpresivo por la retaguardia de los filibusteros, fue tan explosivo y escandaloso, que provocó una estampida de caballos, que supuestamente estaban amarrados entre los matorrales y árboles del norte de la Casa Hacienda San Jacinto.
Este tropel de numerosos caballos, aparentemente, hizo creer a los filibusteros, que además del fulminante ataque a balazos y cuhilladas por la retaguardia, se acercaba un supuesto refuerzo militar por ese lado de la Casa Hacienda San jacinto, sitio bastante solitario en esa época, sólo lleno del ganado de Miguel Bolaños.
Nosotros, llevando a la cabeza al intrépido Coronel Estrada, que montó el caballo de Salmerón, único que había, perseguimos al enemigo 4 leguas hasta la Hacienda "San Ildefonso".
Ahí mató Salmerón con su cutacha al jefe de los americanos Coronel Byron Cole y lo despojó de un rifle y dos pistolas. Nuestra pequeña fuerza tuvo 28 bajas entre muertes y heridos; entre los primeros figuraban el Capitán don Francisco Sacasa, el Subteniente Jarquín, y entre los últimos, el ahora Coronel don Carlos Alegría.
Los filibusteros perdieron al Coronel Cole, al mayor cuyo apellido no recuerdo y que era el segundo jefe y 35 muertos mas, contándose entre ellos el cirujano y muchos heridos que después hallaron muertos en los campos inmediatos. Tal fue el memorable combate que abatió a los invasores y despertó loco entusiasmo en el ejército que defendía la Independencia de Centroamérica.
En su informe oficial, Estrada hace mención de la acción heroica de Andrés Castro Estrada, quien ante la falta de municiones tomó una piedra y la estampó en la cabeza de uno de los yanquis cuando este intentaba cruzar la hilera de piedras de la trinchera improvisada.
Andrés Castro, todos estos soldados y oficiales, especialmente José Dolores Estrada, se llenaron de gloria para siempre, porque no vacilaron en defender la patria en peligro por la invasión filibustera.
Colaboración de Henry Soto
jueves, 16 de agosto de 2012
Alejandro Vega Matus
Es reconocido como pionero de la identidad musical de Nicaragua por ser el autor nacional del primer Son nica.
Hijo de don Pablo Vega y Raudez y doña Josefa Matus de Vega, nació en una familia de músicos de la que eran parte sus tíos José del Carmen y Francisco Vega y Raudez (1863-1936) este último era Maestro de capilla de la Parroquia de Masaya; su tío José del Carmen lo inició en la música en su ciudad natal y los continuó en la Escuela de Música fundada por su padre en León en donde también inició el Anexo del Seminario San Ramón en dicha ciudad.
A los 18 años viajó a Guatemala gracias a su pariente el doctor Manuel Coronel Matus, ilustre intelectual y político, estudiando con el maestro Juan Aberle -de origen italiano- autor de la música del Himno Nacional de El Salvador y director del Conservatorio de la Ciudad de Guatemala capital de ese país centroamericano. Cuando regresó a Nicaragua formó la Orquesta "Liras Fernandinas", entre sus colaboradores estaban su padre y Fernando Luna Jiménez.
Obras
Compuso música culta y popular con obras musicales que incluyen oberturas, marchas militares y fúnebres, fox trot, polkas, mazurkas, los intermezos "Murió de un beso" y "La agonía del crepúsculo", los valses "Cascada de perlas", "Amanda", "María Teresa", "Filomena" y "Margarita de las margaritas"; el poema sinfónico "La muerte de Jesús", varias Ave Marías y cinco cantos de La gritería: "Salve Azucena Divina", "Ave María", "Por eso el cristianismo", "Tu gloria tu gloria" y "Toda Hermosa", los cuales se cantan en la fiesta de la noche del 7 de diciembre de cada año. También compuso sones de pascua entre ellos "Los pollitos" y un arreglo de "La Mama Ramona".
Muerte
Falleció en su ciudad natal el 26 de noviembre de 1937 a los 62 años de edad a consecuencia de la diabetes que padecía.
Sus restos reposan en el Cementerio de Masaya.
A los 18 años viajó a Guatemala gracias a su pariente el doctor Manuel Coronel Matus, ilustre intelectual y político, estudiando con el maestro Juan Aberle -de origen italiano- autor de la música del Himno Nacional de El Salvador y director del Conservatorio de la Ciudad de Guatemala capital de ese país centroamericano. Cuando regresó a Nicaragua formó la Orquesta "Liras Fernandinas", entre sus colaboradores estaban su padre y Fernando Luna Jiménez.
Obras
Compuso música culta y popular con obras musicales que incluyen oberturas, marchas militares y fúnebres, fox trot, polkas, mazurkas, los intermezos "Murió de un beso" y "La agonía del crepúsculo", los valses "Cascada de perlas", "Amanda", "María Teresa", "Filomena" y "Margarita de las margaritas"; el poema sinfónico "La muerte de Jesús", varias Ave Marías y cinco cantos de La gritería: "Salve Azucena Divina", "Ave María", "Por eso el cristianismo", "Tu gloria tu gloria" y "Toda Hermosa", los cuales se cantan en la fiesta de la noche del 7 de diciembre de cada año. También compuso sones de pascua entre ellos "Los pollitos" y un arreglo de "La Mama Ramona".
Muerte
Falleció en su ciudad natal el 26 de noviembre de 1937 a los 62 años de edad a consecuencia de la diabetes que padecía.
Sus restos reposan en el Cementerio de Masaya.
Colaboración de Henry Soto V.
miércoles, 8 de agosto de 2012
Tope Infantil 2012
http://freakshare.com/files/s69on9ax/tope2012.wmv.html
aqui esta el link para que lo descarguen, gracias
viernes, 20 de julio de 2012
1906 - Nace Tino López Guerra
20 DE JULIO DE 1906.Nace en Chinandega, su padre el médico Eduardo López Robelo, su madre Celina Guerra, nieto de la maestra Isabel Lizano, tercer varón de los 6 hijos del matrimonio, López Guerra demostró desde temprana edad su alma de compositor y poeta, creando música y poemas románticos. Cursó sus estudios primarios en el Instituto Pedagógico de Varones de Managua "La Salle", donde aprovechaba los recreos para usar a veces el único piano del Colegio y dar rienda suelta a su fina sensibilidad artística.
VIDA MUSICAL
"Tres Flores Para Ti" y "Chinita Corronga" son sus primeras composiciones importantes.
Cuando Managua celebra su centenario y él le compone su "Corrido Managua", es condecorado por el entonces Ministro del Distrito, el general Andrés Murillo e interpretan el corrido en la celebración cien guitarristas.
Luego compone "Viva Lión Jodido", corrido mundialmente conocido y que hace vibrar al nicaragüense en las fibras más hondas de su corazón. La ciudad de León también lo condecora y le dedica un homenaje.
"Nicaragua Mía" es el corrido dedicado a la patria, ampliamente difundido, y que permanece dentro del corazón del nicaragüense, también le compone corridos a las ciudades de Granada y a su ciudad natal Chinandega.
Su gran inspiración siempre fueron el amor y los paisajes y bellezas de su natal Nicaragua. Su música va más allá de su patria y le canta a las repúblicas hermanas de Centroamerica, destacandose "Mi linda Costa Rica" en la interpretación de Miguel Aceves Mejia.
Vivió en México, donde los cantantes y Mariachis de la época grabaron sus composiciones, ahí lo declaran el "Rey de los Corridos", alias que lo acompañó desde entonces.
Se cuenta que estando en México en una noche de farra, en un lugar donde se están tocando corridos mexicanos, él toca y canta el "Corrido México", y lo premian con la mejor guitarra que hay en el lugar, guitarra que conserva su hijo Tino López Rosales.[1]
Su fervor por la Virgen María lo lleva a pedirle que aparezca en América Central en su canción "Nuestra Señora de Fátima".
A su esposa Consuelo le compuso una ranchera: "Mi Consuelo".
López Guerra logró el hito de ser el primer compositor nicaragüense a quien le grabaron en el extranjero una canción original, esto tuvo lugar en Buenos Aires, Argentina, bajo el sello Odeón, la composición fue "Tres Flores Para Ti".
Tino López Guerra falleció en la ciudad de Managua y fue sepultado justo el día de su cumpleaños número 61, el 20 de julio de 1967.
PRINCIPALES COMPOSICIONES
* Tres Flores para Ti
* Corrido Viva León Jodido
* Nicaragua Mía (considerada en Nicaragua, junto con la "Mora Limpia" de Justo Santos, como un segundo himno nacional)
* Corrido México
* Nuestra Señora de Fátima
* Corrido Chinandega
* Granada de Nicaragua
* Mi Consuelo
* Pretexto
* Duelo de Besos
* Mi Linda Costa Rica (considerada en Costa Rica como un segundo himno nacional)
* Corrido Managua
* Corrido El Salvador
* Corrido Honduras (considerada en Honduras como un segundo himno nacional)
* Azucena
* José Stalin Murió en Corea
* Chinita Corronga
Colaboracion de Henry Soto Vivas
viernes, 29 de junio de 2012
Alexis Argüello - Aniversario
Andrés Alexis Argüello Bohórquez (* Managua, 19 de abril de 1952 - Managua, Nicaragua, 1 de julio de 2009[1] ) fue un boxeador y político nicaragüense, tres veces campeón mundial, vicealcalde (2005-2008) y alcalde de la ciudad de Managua, cargo que obtuvo tras las elecciones municipales del 9 de noviembre de 2008 y que desempeñó hasta su prematura muerte,
Su carrera tuvo un inestable inicio. "El Flaco Explosivo" como era conocido por algunos, perdió en primera ronda por nocaut, pero vengó esa derrota y construyó una cadena de victorias que le guiaron al campeonato mundial de peso pluma, contra el experimentado Ernesto "Ñato" Marcel en la ciudad de Panamá. El joven aspirante perdió una decisión unánime de 15 rondas.
Sin embargo, Argüello inició otra racha de victorias, y se encontró en el ring con otro campeón mundial, esta vez con el sucesor de Marcel, el campeón mexicano Rubén "Púas" Olivares en el Forum de Inglewood en Los Ángeles, California, Estados Unidos. Después de que Olivares se encontraba adelante en la puntuación, Argüello y Olivares encajaron simultáneamente ganchos izquierdos en el décimo tercer round. La mano izquierda de Olivares causó una visible expresión de dolor en la cara de Argüello, pero la zurda de Argüello causó la caída de Olivares a la lona. Segundos después, Argüello era el nuevo campeón mundial de peso pluma y primer campeón del mundo nacido en Nicaragua.
Defendió este título contra el venezolano Leonel Hernández en el Poliedro de Caracas, y el japonés Royal Kobayashi en Tokio, Japón; ascendió de categoría para retar al campeón mundial de peso ligero junior, Alfredo "El Salsero" Escalera en Bayamón, Puerto Rico, en la que fue llamada por muchos "La Sangrienta Batalla de Bayamón". Escalera había sido un sólido campeón, con diez defensas de su título, y había destronado a Kuniaki Shibata en 2 rounds en Japón. La revista The Ring la consideró una de las más brutales peleas de la historia. Escalera fue lastimado en el ojo, la boca y la nariz, pero la ventaja en las tarjetas de Argüello disminuia cuando Argüello lo noqueó en el round trece.
Argüello recibió muchos cortes en la cara durante su segundo duelo con Escalera en Italia, el cual una vez más ganó por nocaut en trece asaltos. El doctor en turno quería hospitalizarlo; pero, Argüello tenía que alcanzar un vuelo en Roma al día siguiente para regresar a Nicaragua, y se embarcó en un tren en Rimini. El doctor decidió viajar con Argüello, y practicó cirugía plástica en los cortes con Argüello despierto.
También enfrentó boxeadores de la talla del dos veces campeón mundial Bobby Chacón, el también dos veces campeón mundial Rafael "Bazooka" Limón, Rubén "Chucho" Castillo, y Diego Alcalá, quienes fueron vencidos por nocaut. Entonces Argüello ascendió otra vez de categoría, y esta vez debió viajar a Londres, Inglaterra, para retar al campeón mundial de peso ligero, el escocés Jim Watt. Watt duró quince rounds, pero los jueces le dieron a Argüello la victoria, convirtiéndolo en el sexto boxeador en ganar títulos mundiales en tres categorías diferentes, y el segundo latinoamericano en hacerlo (el primero fue Wilfredo Benítez que había vencido a Maurice Hope un mes antes).
En veintidós peleas por títulos mundiales, ganó en diecinueve ocasiones, defendiendo con éxito sus títulos mundiales de boxeo en dieciséis oportunidades hasta que fue derrotado por el estadounidense Aaron "Hawk" Pryor en 1982, por nocaut técnico en 14 rounds. En esa oportunidad, Argüello era el retador, y Pryor ostentaba el campeonato mundial ligero wélter reconocido por la AMB.
En su exitosa carrera tuvo como como mánager al nicaragüense Eduardo Román, quien fue como un segundo padre y su más fiel amigo; entre sus entrenadores estuvieron, en orden ascendente de su carrera deportiva, los siguientes: el nicaragüense Miguel Ángel “Kid Pambelé” Rivas, un ex-boxeador estilista y a quien cabe el honor que el campeón colombiano Antonio "Kid Pambelé" Cervantes tomase su nombre de combate y lo diese a conocer al mundo; el panameño Ramón “Curro” Dosman (fallecido el 2 de agosto de 2003); el mexicano Arturo "Cuyo" Hernández, considerado por el mismo Alexis como su maestro en el arte del boxeo y quien fue el que lo moldeó como boxeador (falleció el 20 de noviembre de 1990); y el estadounidense Eddie Futch (fallecido en 2001).
Abanderado en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008
Frases de Alexis Argüello
* "Quería ser abogado, pero la necesidad me empujó al boxeo.” Revista El Gráfico.
* "Sé que mi boxeo es destructivo, pero me preocupo por mis rivales. Estoy en el mismo negocio y nunca se me olvida eso." El Nacional de Caracas.
* "Lo peor es subestimar a un rival. Cualquiera puede encontrarse con una recta de nocaut. Así que hay que prepararse intensamente y pelear a fondo". Diario Excelsior de México.
Su carrera tuvo un inestable inicio. "El Flaco Explosivo" como era conocido por algunos, perdió en primera ronda por nocaut, pero vengó esa derrota y construyó una cadena de victorias que le guiaron al campeonato mundial de peso pluma, contra el experimentado Ernesto "Ñato" Marcel en la ciudad de Panamá. El joven aspirante perdió una decisión unánime de 15 rondas.
Sin embargo, Argüello inició otra racha de victorias, y se encontró en el ring con otro campeón mundial, esta vez con el sucesor de Marcel, el campeón mexicano Rubén "Púas" Olivares en el Forum de Inglewood en Los Ángeles, California, Estados Unidos. Después de que Olivares se encontraba adelante en la puntuación, Argüello y Olivares encajaron simultáneamente ganchos izquierdos en el décimo tercer round. La mano izquierda de Olivares causó una visible expresión de dolor en la cara de Argüello, pero la zurda de Argüello causó la caída de Olivares a la lona. Segundos después, Argüello era el nuevo campeón mundial de peso pluma y primer campeón del mundo nacido en Nicaragua.
Defendió este título contra el venezolano Leonel Hernández en el Poliedro de Caracas, y el japonés Royal Kobayashi en Tokio, Japón; ascendió de categoría para retar al campeón mundial de peso ligero junior, Alfredo "El Salsero" Escalera en Bayamón, Puerto Rico, en la que fue llamada por muchos "La Sangrienta Batalla de Bayamón". Escalera había sido un sólido campeón, con diez defensas de su título, y había destronado a Kuniaki Shibata en 2 rounds en Japón. La revista The Ring la consideró una de las más brutales peleas de la historia. Escalera fue lastimado en el ojo, la boca y la nariz, pero la ventaja en las tarjetas de Argüello disminuia cuando Argüello lo noqueó en el round trece.
Argüello recibió muchos cortes en la cara durante su segundo duelo con Escalera en Italia, el cual una vez más ganó por nocaut en trece asaltos. El doctor en turno quería hospitalizarlo; pero, Argüello tenía que alcanzar un vuelo en Roma al día siguiente para regresar a Nicaragua, y se embarcó en un tren en Rimini. El doctor decidió viajar con Argüello, y practicó cirugía plástica en los cortes con Argüello despierto.
También enfrentó boxeadores de la talla del dos veces campeón mundial Bobby Chacón, el también dos veces campeón mundial Rafael "Bazooka" Limón, Rubén "Chucho" Castillo, y Diego Alcalá, quienes fueron vencidos por nocaut. Entonces Argüello ascendió otra vez de categoría, y esta vez debió viajar a Londres, Inglaterra, para retar al campeón mundial de peso ligero, el escocés Jim Watt. Watt duró quince rounds, pero los jueces le dieron a Argüello la victoria, convirtiéndolo en el sexto boxeador en ganar títulos mundiales en tres categorías diferentes, y el segundo latinoamericano en hacerlo (el primero fue Wilfredo Benítez que había vencido a Maurice Hope un mes antes).
En veintidós peleas por títulos mundiales, ganó en diecinueve ocasiones, defendiendo con éxito sus títulos mundiales de boxeo en dieciséis oportunidades hasta que fue derrotado por el estadounidense Aaron "Hawk" Pryor en 1982, por nocaut técnico en 14 rounds. En esa oportunidad, Argüello era el retador, y Pryor ostentaba el campeonato mundial ligero wélter reconocido por la AMB.
En su exitosa carrera tuvo como como mánager al nicaragüense Eduardo Román, quien fue como un segundo padre y su más fiel amigo; entre sus entrenadores estuvieron, en orden ascendente de su carrera deportiva, los siguientes: el nicaragüense Miguel Ángel “Kid Pambelé” Rivas, un ex-boxeador estilista y a quien cabe el honor que el campeón colombiano Antonio "Kid Pambelé" Cervantes tomase su nombre de combate y lo diese a conocer al mundo; el panameño Ramón “Curro” Dosman (fallecido el 2 de agosto de 2003); el mexicano Arturo "Cuyo" Hernández, considerado por el mismo Alexis como su maestro en el arte del boxeo y quien fue el que lo moldeó como boxeador (falleció el 20 de noviembre de 1990); y el estadounidense Eddie Futch (fallecido en 2001).
Abanderado en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008
Frases de Alexis Argüello
* "Quería ser abogado, pero la necesidad me empujó al boxeo.” Revista El Gráfico.
* "Sé que mi boxeo es destructivo, pero me preocupo por mis rivales. Estoy en el mismo negocio y nunca se me olvida eso." El Nacional de Caracas.
* "Lo peor es subestimar a un rival. Cualquiera puede encontrarse con una recta de nocaut. Así que hay que prepararse intensamente y pelear a fondo". Diario Excelsior de México.
Colaboración de Henry Soto V.
Ricardo Morales Avilés
“Ricardo Morales Avilés”, quien nace en Diriamba departamento de Carazo el 11 de Junio de 1939. Ricardo se gradúa de Maestro en la Escuela Normal de Jinotepe en 1958.En 1960 viaja a México a seguir estudiando Pedagogía y Psicología. En 1962 tiene los primeros contactos con el fundador del FSLN Comandante Carlos Fonseca Amador. En 1966 regresó a Nicaragua y se dedica al trabajo organizador, orientador y guía de la Lucha Revolucionaria. En 1969 pasa a formar parte de la Dirección Nacional del FSLN. A consecuencia de esto Ricardo Morales Avilés es encarcelado en una prisión que se llamó “La aviación”, ahí estuvo durante 3 años bajo las torturas de la Guarda Somosista. Ricardo sale de la cárcel y continúa preparando al pueblo para la lucha liberadora.
Fue hasta el 18 de septiembre de 1973 cae en combate en ciudad de Nandaime, luego de ser interceptado por una patrulla de la Guardia Nacional.
Ricardo Morales desde la cárcel nos dejó varios escritos en prosas y poemas que no solo reflejan su ideología sino también los primeros pasos de una etapa en la Literatura Nacional. En uno de sus escritos nos dejó una lección al decir. “Después del primer paso, no pararemos de andar jamás”.
Colaboración de Henry Soto V.
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